Personajes de ‘En la Ardiente Oscuridad’: Un Viaje a Través de la Moral y la Esperanza

Personajes Activos con Principios Éticos

Asel

Asel se erige como uno de los personajes más complejos y polifacéticos del universo teatral de Buero Vallejo. Comparte similitudes con Tulio, trascendiendo la simple categorización de “activo”. Como hombre de acción, ha superado las limitaciones de este grupo y, al igual que los “contemplativos”, alberga la capacidad de soñar con un mundo mejor y comunicar esos anhelos a los demás.

Similitudes con los “activos”:

  • Realismo: Asel no se evade de las crudas realidades como Tomás. En cambio, las analiza minuciosamente para encontrar soluciones prácticas. Un claro ejemplo es su estudio de la estructura carcelaria para identificar el punto óptimo para la excavación del túnel.
  • Liderazgo y persuasión: Sus habilidades de persuasión y manipulación lo han consolidado como el líder del grupo. Asel es el motor de la acción dramática: idea la terapia para devolver a Tomás a la realidad y concibe el plan de fuga.
  • Lucha por la libertad: No solo diseña el plan de escape y recluta colaboradores, sino que, en el clímax de la tensión dramática, elige el suicidio para evitar la delación y asegurar la posible fuga de Tomás y Lino.
  • Ausencia de escrúpulos (en ciertas circunstancias): Asel justifica el uso de la mentira en dos situaciones. Primero, para evitar mayor sufrimiento a Tomás, adapta su comportamiento y el de sus compañeros a las fantasías del protagonista. Segundo, engaña a los guardias para sobrevivir y ejecutar su plan: busca el traslado a las celdas de castigo como paso previo a la fuga.

Similitudes con los “contemplativos”:

  • Principios éticos: Su conducta se basa en la comprensión, la generosidad y el rechazo de la violencia, principios que aplica en su relación con Tomás. A pesar de que Tomás es el responsable de su encarcelamiento, Asel no solo evita represalias, sino que lo ayuda a recuperarse. Sin embargo, Asel confiesa en la segunda parte que no es un héroe inmaculado, ya que en el pasado también delató a compañeros, lo que resultó en al menos una muerte.
  • Anhelo de un mundo mejor: La actitud final de Asel, similar a la de Tulio, parece contagiada por la fantasía de Tomás, evocando un proceso de “quijotización”. Asel afirma en dos ocasiones que el paisaje descrito por Tomás es real. Esta afirmación sugiere la necesidad de soñar con ese mundo idílico, de luchar por esa aspiración a un ideal absoluto e inalcanzable, como han hecho los “contemplativos” en la obra de Buero.

Tulio

Inicialmente, Tulio se presenta como un personaje colérico e intransigente. Aunque al principio se muestra reacio a seguir el juego a Tomás, termina siendo quien más se identifica con él al final de la obra. Su humanidad hace que su ejecución sea particularmente dolorosa. Es llevado a la ejecución justo cuando fantaseaba con un futuro mejor, antes de que Tomás haya asumido la verdad por completo.

Personajes Activos sin Escrúpulos

Max

Max exhibe un carácter inicialmente tranquilo y bromista, llegando a defender a Tomás. Sin embargo, cuando surge la sospecha de un delator y las miradas se dirigen a Tomás, Max comienza a atacarlo. Finalmente, se revela que Max es el traidor, quien vende a sus compañeros por comida y comodidades. La obra no justifica esta traición, ya que, en palabras de Asel, Max es un “vulgar confidente”. No se trata de un momento de debilidad como el de Tomás o Asel, ya que Max no ha sido torturado y traiciona por beneficios triviales. Su bajeza moral se castiga con la muerte a manos de Lino.

Lino

Lino, al principio, pasa desapercibido, presentándose como un hombre taciturno y aparentemente pasivo. Esta actitud cambia radicalmente cuando revela la traición de Max y decide asesinarlo. Tomás no aprueba este acto, considerándolo cruel e innecesario (aunque lo acepta dentro del “posibilismo” de la obra). Al final, Lino reconoce su error.

Un Personaje Especial: Berta

Berta es un personaje singular, producto exclusivo de la alucinación de Tomás. Solo existe en su imaginación, aunque el público la percibe como un ser tan “real” como el propio Tomás, lo que la convierte en un elemento crucial para la “inmersión” del espectador. El verdadero significado de los diálogos entre Tomás y Berta solo se revela al final de la obra. Berta, en realidad, es un desdoblamiento de la personalidad de Tomás, un reflejo de su subconsciente que muestra los primeros indicios de su acercamiento a la realidad. Por ejemplo, Berta expresa su “aborrecimiento” por la fundación y llama “Tomás” al ratón, al que define como su “novio”, prometiendo salvarlo. Este simbolismo es claro: el ratón representa a Tomás, y su salvación implica su regreso a la realidad y la esperanza de evitar la condena que le aguarda.