Obras Maestras del Renacimiento Italiano

La Piedad del Vaticano de Miguel Ángel

Ficha Técnica

  • Autor: Miguel Ángel Buonarroti
  • Cronología: 1498-1499
  • Material: Mármol de Carrara
  • Estilo: Renacimiento (Clasicismo)
  • Tema: Religioso (Piedad)
  • Localización: Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano, Roma

Descripción y Contexto

Es una obra realizada en un único bloque de mármol de Carrara a finales del siglo XV, que marca los principios generales de la escultura de la primera etapa del artista, dentro del más puro clasicismo. Miguel Ángel conoce las estatuas antiguas a través de la colección particular de Lorenzo de Medici y se deja influir por su espíritu. Se trata de la única obra que firmó, apareciendo grabado en la cinta que cruza el pecho de María: “MICHAEL ANGELUS BONAROTUS FLORENTINUS FACIEBAT” (Miguel Ángel Buonarroti, florentino, me hizo). Se puede contemplar en la Basílica de San Pedro en Roma.

El tema de la Piedad no era nuevo, ya había sido tratado en el Gótico, como expresión del dolor inmenso que siente María cuando recibe el cuerpo de su hijo muerto. El artista aporta al mismo el tratamiento del motivo religioso como si fuera un gran mito. De todas maneras, se trata de uno de los grandes temas para el escultor florentino, ya que a lo largo de su vida lo retoma en otras ocasiones, lo cual nos permite seguir su evolución artística. De hecho, su última obra, que quedó inconclusa, fue la “Piedad Rondanini”.

La composición del grupo escultórico dibuja una estructura piramidal, equilibrada, expresando tranquilidad, como marcaban las premisas neoplatónicas. El triángulo está marcado por la cabeza de María como vértice y la base del grupo escultórico. Cabe aquí recordar que, entre todas las formas geométricas, el triángulo y el círculo son las preferidas para representar la divinidad.

Los cuerpos tienen un tratamiento diferente: el de Jesús aparece con un cuidado estudio anatómico que muestra el perfecto conocimiento que el artista tenía de los recursos expresivos propios de su oficio, llegando a plasmar un cuerpo en el que no se esculpen las huellas del inmenso sufrimiento que soportó antes de morir. Mientras tanto, el cuerpo de María aparece totalmente cubierto por los gruesos ropajes que dejan adivinar una musculatura y proporciones en principio superiores a las que corresponderían a su rostro, valorando esas grandes anatomías tan del gusto del artista. El tratamiento del manto, cincelado con grandes cavidades, provoca contrastes de luz y sombra que realzan el valor plástico de la obra.

Precisamente los rostros muestran una belleza idealizada en el sentido neoplatónico, ya que vemos que María es representada mucho más joven que su hijo, lo cual no es sino un recurso para mostrarla “Eternamente Virgen”.


La Gioconda (Mona Lisa) de Leonardo da Vinci

Ficha Técnica

  • Autor: Leonardo da Vinci
  • Cronología: c. 1503-1506 (posiblemente continuó trabajando en ella hasta 1517)
  • Técnica: Óleo sobre tabla de álamo
  • Dimensiones: 77 x 53 cm
  • Estilo: Renacimiento italiano (Cinquecento)
  • Localización: Museo del Louvre, París

Descripción y Contexto

Es difícil hacer comentarios sobre la Gioconda. La fascinación que ha ejercido a lo largo de los siglos y el poder que tiene sobre la mirada del espectador obstaculizan una observación objetiva, dado el icono en que se ha convertido para la cultura moderna y contemporánea. Está protegida por un cristal antibalas, lo que dificulta su apreciación natural.

En ella se aprecian las características distintivas de la pintura de Leonardo:

  • El empleo del sfumato, esa técnica que difumina suavemente los rasgos hasta hacer indefinibles los contornos.
  • El hermoso paisaje del fondo, agreste, salvaje y de un matizado tono azul que lo hace desaparecer en un degradado invisible. La línea del horizonte no es continua, lo que contribuye a la sensación de dinamismo, presentando dos perspectivas a niveles diferentes a cada lado de la figura.
  • La ambigüedad del rostro, con una cierta indefinición que ha llevado a interpretaciones sobre su androginia, conectándola con teorías filosóficas y religiosas.
  • Y, por encima de todo, la sonrisa más melancólica y misteriosa de la historia del arte. Dependiendo del ángulo desde donde se la mire, parece que está sonriendo o triste. Se ha sugerido que la parte derecha de la boca expresa más alegría, mientras que la izquierda parece más seria.

Elementos plásticos adicionales incluyen el tratamiento del color y las sombras. Las sombras son mucho menos contrastadas y los colores son más oscuros, lo que hace que el conjunto sea menos agresivo. Se aprecian veladuras de óleo.

Representa a una mujer sentada de perfil, con la cabeza girada hacia el espectador. Su mirada parece seguirte. Apoya sus manos sobre el brazo de un sillón. Transmite una sensación de movimiento sereno. La ausencia de cejas y pestañas podría deberse al estado de conservación o a una limpieza excesiva en restauraciones pasadas, aunque también era una moda estética de la época.

Se cree que el retrato es el de Madonna Lisa (Señora Lisa) Gherardini, la esposa del comerciante florentino Francesco del Giocondo, de donde toma su sobrenombre ‘La Gioconda’. Leonardo retuvo consigo el retrato hasta su muerte, continuó trabajando en él y nunca se lo entregó a su cliente. De sus manos pasó a la colección real de Francia y hoy puede verse en el Museo del Louvre, rodeada constantemente por multitud de visitantes.