Nos encontramos ante una imagen del Parque Nacional de Las Cañadas del Teide, situado en la isla de Tenerife. Se trata de un paisaje de montaña de más de 2000 metros de altura, propio de la zona subtropical.

Al ser un paisaje natural, es fundamental conocer los elementos del medio físico: el relieve, el clima, el agua, el suelo y los seres vivos (fauna y vegetación).

Características Geológicas y Relieve

La formación de este paisaje singular se debe al apilamiento de coladas lávicas desde el fondo del océano, a lo largo de numerosas erupciones. La hipótesis más aceptada para la formación de las cañadas es el deslizamiento gravitacional, seguido del levantamiento del estratovolcán Teide-Pico Viejo.

Se observan cuatro formas de relieve principales:

  • Las Cañadas: Forman una caldera.
  • Los Roques: Destaca el Roque de García.
  • Malpaíses: Zonas de rocas volcánicas poco evolucionadas.
  • Estratovolcán Teide-Pico Viejo: Formado por erupciones sucesivas.

El roquedo es, en su totalidad, de origen volcánico.

Hidrografía: Escasez y Singularidad

No existen corrientes continuas de agua en superficie debido a la escasez e irregularidad de las precipitaciones, la porosidad del suelo volcánico y la elevada evapotranspiración.

En épocas de lluvias intensas, se pueden formar arroyos y torrentes. La escorrentía puede ser elevada, erosionando el relieve y contribuyendo a la formación de barranqueras.

Existen diversas fuentes de agua dentro del Parque Nacional, como la Cueva del Hielo en Altavista y la fuente de Guajara, que abastece al Parador de Turismo. A nivel subterráneo, el agua se concentra en acuíferos.

Suelos y Vegetación: Adaptación y Endemismos

Los suelos son de origen volcánico, poco evolucionados, formando con frecuencia malpaíses improductivos. La vegetación presenta una gran importancia de endemismos y reliquias. En las zonas montañosas, la vegetación se organiza en pisos; en este caso, corresponde al piso de la vegetación de alta montaña.

Predominan especies como retamas y codesos. Existen numerosos endemismos, como el tajinaste y la violeta del Teide.

Clima: Montaña Subtropical

El clima es de montaña subtropical, caracterizado por lluvias escasas y sequía acentuada. Las temperaturas diurnas pueden superar los 30°C, mientras que por la noche descienden bruscamente, alcanzando cifras negativas. Existe una gran oscilación térmica diaria debido a la intensa irradiación en una atmósfera despejada.

Relación entre el Medio Natural y la Actividad Humana

Las condiciones del medio dificultan la actividad humana y el asentamiento. La catalogación como Parque Nacional protege el entorno. Sin embargo, existen un Parador de Turismo y algunos establecimientos de restauración.

  • Agricultura: No es posible debido al terreno volcánico.
  • Ganadería: En el pasado hubo aprovechamiento ganadero, ahora prohibido.
  • Caza: Se permite la caza controlada de muflones y conejos (especies introducidas que amenazan el ecosistema).
  • Turismo: Ligado a la belleza paisajística, con figuras de protección y conservación para compatibilizar las visitas con la preservación del entorno.

Infraestructuras y su Impacto

  • Transportes y comunicaciones: A partir de los 2000 metros, el terreno más llano facilita las vías de comunicación. El teleférico permite el acceso a la cima del Teide, pero ha contribuido a la degradación paisajística.
  • Suministro eléctrico: Se busca racionalizar el consumo y se apuesta por energías alternativas, con mejoras en la red de baja tensión y cableado subterráneo.
  • Agua: Se aprovecha el agua de algunos nacientes, como la fuente de Guajara.
  • Vegetación: En el pasado se aprovechaba para obtener leña. Actualmente, se valora su atractivo paisajístico y se lucha contra la introducción de especies exóticas.
  • Suelo: La actividad humana se centra en medidas de protección.
  • Clima: Condiciona la actividad humana, pero permite actividades recreativas y la observación astronómica.

Conclusión: Un Espacio Singular Protegido

El Parque Nacional de Las Cañadas del Teide, con su relieve volcánico, vegetación peculiar y condiciones climáticas únicas, constituye un espacio singular reconocido mundialmente. Su nombramiento como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2007 destaca su valor universal.