Explorando el Arte de Rodin, Monet, Renoir y Degas: Impresionismo y Escultura
Las Esculturas de Rodin y su Legado Impresionista
Renoir y Degas practicaron la escultura al final de sus vidas. En sus obras intentaron captar los efectos de la luz resbalando por los cuerpos mediante un modelado rugoso de las superficies, tal como lo hacían en sus cuadros. Pero quien mejor consiguió esto fue Auguste Rodin, nacido en París en 1840 y fallecido en 1917 en Meudon, que sería rechazado en los salones oficiales y en 1889 expondría conjuntamente con Monet en la galería George Petit. Rodin centró su atención en la naturaleza y abandonó intencionadamente el acabado perfecto de la obra para dejar zonas pulidas junto a otras en bruto, por cuyos picos y grietas se quiebra la luz creando un claroscuro pictórico. Su trabajo más ambicioso fue Las puertas del Infierno, encargadas en 1880 para el futuro museo de Artes decorativas de París, pero el gobierno francés canceló el proyecto dejándolo en su taller añadiéndole detalles hasta su muerte, extrayendo su iconografía de La Divina Comedia de Dante. Más tarde haría Las tres sombras del ático que observa desde el dintel los horrores de los condenados que se precipitan al vacío: figuras retorcidas y llameantes que van abultándose desde el relieve plano al relieve tridimensional. Otras obras memorables son Los Burgueses de Calais, El beso y el doble retrato psicológico de Balzac, en busto y de pie, el último es el que más se aproxima al Impresionismo.
Impresionismo: Monet, Renoir, Degas
El movimiento plástico impresionista se desarrolló a partir de la segunda mitad del siglo XIX en Europa, principalmente en Francia, caracterizado por el intento de plasmar la luz y el instante, sin reparar en la identidad de aquello que la proyectaba. Es decir, si sus antecesores pintaban formas con identidad, los impresionistas pintaban el momento de la luz, más allá de las formas que subyacen bajo este. El movimiento fue bautizado por la crítica como impresionismo con ironía y escepticismo respecto al cuadro de Monet Impresión: sol naciente. Siendo diametralmente opuesto a la pintura metafísica, su importancia es clave en el desarrollo del arte posterior, especialmente el postimpresionismo y las vanguardias.
Claude Monet
Nació en París en 1840 y falleció en Giverny en 1926. Es el paisajista del grupo y el único de los maestros que mantuvo fidelidad al movimiento y deseaba pintar lo intangible, lo impalpable.
Su paseo por la atmósfera le condujo a diferentes ambientes europeos: en 1870 capta en Londres la bruma gris sobre el Támesis, en 1885 recorre el Midi para apropiarse del sol opulento de la Provenza y en 1895 viaja a los fiordos noruegos con la esperanza de reproducir el frío de la nieve. La consecuencia fue el serialismo, varias reproducciones de un mismo tema para comprobar los efectos cambiantes de la luz y el color en momentos diferentes. Sus obras más conocidas son la Fachada de la catedral de Rúan y las Ninfeas, doce pinturas de nenúfares sobre el agua.
Auguste Renoir
Nació en Limoges en 1841 y falleció en Cagnes en 1919. Es el retratista del grupo, su interés por la figura humana constituye su mayor contribución al Impresionismo. Retrató varias veces a Monet, también a Sisley y a sus amigos hablando en los veladores del Moulin de la Galette. Poco después pintó a Madame Charpentier y sus hijos, esposa de George Charpentier, que lo empujó al éxito siendo el más popular de los impresionistas. En 1883 recuperó la línea y pintó escenas callejeras de París, mientras, en El almuerzo de los remeros compone con manchas de color, en Los paraguas vuelve al dibujo y a la enseñanza de los museos. Tras esto se retira a Costa Azul y reproduce desnudos femeninos caracterizados por una fuerte sensualidad.
Edgar Degas
Nace en París en 1834 y fallece en 1917 en París también. Es el más atípico de los impresionistas. Pintó al aire libre y su concepción de la pintura se basaba en el dibujo. Su inclusión en el movimiento se debe a su pincelada clara y al uso de colores puros. Quiso ser cronista clásico de la alta burguesía a la que pertenecía como hijo de un banquero. Luego se adentra en el mundo del ballet y la danza a través de la bailarina, mostrando sus ensayos, sus descansos… el tema femenino lo seduce y fija su atención en la Toilette, mujeres desnudas bañándose, peinándose o arreglándose ante un espejo. La técnica y composición de su composición es muy personal, siendo sus composiciones instantáneas fotografías de primer plano mostrando la deuda contraída hacia la cámara en sus encuadres y enfoques.